Divino Arcángel Miguel:
Toma posesión de este hogar
que humildemente te ofrezco
y purifícalo con tu presencia.
Haz que sea un hogar digno,
conviértelo en un altar donde diariamente
pueda consagrar mi vida, mi alma
y mi mente al Sagrado Corazón de Jesús
y al Inmaculado Corazón de María.



